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La GALLADA C.C.G.

MARZO 12, 2009 (Incompleta)

MARZO 12, 2009     (Incompleta)

 

El que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el díada Jesucristo. —Filipenses 1:6

Cuando yo era una niñita, mis padres compraron su primera casa. Una tarde, toda la familia nos metimos de repente en el automóvil y fuimos a ver dónde estaríamos viviendo pronto.

No lo podía creer. La casa no tenía ventanas ni puertas y tenía un olor extraño. Se podía ver el sótano claramente a través de grandes brechas en el suelo y tuvimos que encaramarnos a una escalera para bajar allí.

Esa noche, cuando le pregunté a mi madre por qué ella y papá querían vivir en una casa como ésa, ella me explicó que el constructor todavía no la había terminado. «Sólo espera y verás —dijo—.Creo que te va a gustar cuando quede lista».

Pronto comenzamos a ver cambios. A la casa le pusieron ventanas, luego puertas. El «olor raro» de la madera nueva se fue. Pintaron las paredes. Mamá puso cortinas en las ventanas y cuadros en las paredes. La casa incompleta se había transformado. Había llevado algo de tiempo pero finalmente había quedado terminada.

Como cristianos, nosotros también necesitamos un «acabado». Aunque los cimientos se echan en el momento de nuestra conversión, el proceso de crecimiento continúa a lo largo de nuestra vida. Al seguir obedientemente a Jesús, «el autor y consumador de nuestra fe» (Hebreos 12:2), un día, nosotros también quedaremos completos. —CHK

 

¿Quieres tú conocer a Dios ?

¿Quieres tú conocer a Dios ?

CINCO PASOS HACIA LA VIDA

1  Todos Somos Pecadores

El hombre sobre el peñón representa a cada uno de nosotros.

Estamos Separados de Dios

La Biblia dice: "No hay ninguna diferencia entre unos y otros; pues todos han pecado y no han llegado a ser aprobados delante de Dios." "Lo único que el pecado da como pago es la muerte" (Romanos 3:22,23; 6:23).

Estas palabras ¿lo incluyen a usted como pecador? ¡Claro que sí!

 

No Podemos Salvarnos a Nosotros Mismos

La Vida Eterna es un Regalo

"No es por medio de algo que uno hace, de modo que nadie puede sentirse orgulloso" (Efesios 2:9).

"Lo único que el pecado da como pago es la muerte, pero el regalo que Dios da es vida eterna en unión con Cristo Jesús, nuestro Señor" (Romanos 6:23).

"Nadie puede perdonar pecados, sino solo Dios" (Marcos 2:7).

Según estas palabras, ¿Puede usted salvarse a sí mismo? ¡Desde luego que no!

Cristo Murió por Nosotros y Resucitó

Dios le Ama

"Pero Dios nos demuestra su amor, en que Cristo murió por nosotros aunque éramos todavía pecadores"(Romanos 5:8).

"Pero lo cierto es que Cristo fue resucitado de entre los muertos" (1 Corintios 15:20).

¿Cree usted que CRISTO murió por usted y que vive aún hoy? Las palabras que anteceden lo afirman así.

 

1">Por fe Debemos Recibir a Jesucristo el Salvador

¿Cómo Recibir a Cristo?

"Pero a quienes lo recibieron (a Cristo) y creyeron en él, les concedió el privilegio de llegar a ser hijos de Dios"(Juan 1:12).

"Pues Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único para que todo aquel que cree en él, no perezca, sino que tenga vida eterna" (Juan 3:16).

"Cree en el Señor Jesucristo y serás salvo " ( Hechos 16:31).

Al recibir a Cristo millones han pasado de muerte a vida. El recibir a Cristo se efectúa por fe y oración.

¿Quiere Recibir a Cristo Ahora Mismo?

Simplemente hable con El. Puede usar la siguiente oración, y decir: ¡Dios mío! Soy un pecador. Sé que no puedo salvarme a mí mismo. Ahora creo que Cristo murió en mi lugar, para perdonar mis pecados. Sé que resucitó y que vive hoy. Me arrepiento y confieso mis pecados. Creo en Jesucristo, y lo recibo a El por fe como mi Salvador. ¡Gracias, Dios, por haberme hecho pasar de la muerte a la vida eterna según tu promesa!

 

5 Cuando Recibimos a Cristo, El nos da Vida Eterna

Jesús dijo: "En verdad les digo: El que pone atención a lo que yo digo, y cree en el que me envió, tiene vida eterna; y no será condenado, pues ha pasado ya de la muerte a la vida" (Juan 5:24).

¿Recibio Ud., por Fe a Cristo en Oración? 
Si así lo hizo, ¿dónde está usted ahora, conforme a la promesa del Señor? (En la vida eterna). ¿En qué basa usted su confianza? (En la promesa de Dios en la Biblia). ¿Le engañaría Dios? ¿Puede Dios mentirle? Por supuesto que no. 
"Este testimonio es que Dios nos ha dado vida eterna, y que esta vida está en su Hijo. El que tiene al Hijo de Dios, tiene también esta vida. . . Les escribo esto a ustedes que creen en el Hijo de Dios, para que sepan que tienen vida eterna"(1 Juan 5:11-13). 
Agradezca a Dios porque ahora usted tiene vida eterna

¿Qué Ocurrió Cuando Usted Recibio a Cristo?

En el momento en que usted recibio a Cristo por fe, grandes cosas le ocurrieron:

  1. Usted pasó de muerte a vida. Juan 5:24
  2. Sus pecados fueron perdonados. Colosenses 1:14.
  3. Usted fue hecho un hijo de Dios. Juan 1:12.
  4. Usted está libre de temor. Juan 8:36.
  5. Usted es una nueva criatura en Cristo. 2 Corintios 5:17. 
    ¿Puede usted imaginar algo más glorioso que le haya sucedido? Dé gracias a Dios ahora por lo que El ha hecho en usted por medio de Cristo.

    ¿Qué Hacer Ahora que Ud. Cree en Cristo Como su Salvador?

    1. Lea la Biblia todos los días."No solo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios"(Mateo 4:4).
    2. Ore a Dios siempre. 
      "Oren en todo momento. Den gracias a Dios en todo, porque esto es lo que él quiere de ustedes como creyentes en Cristo Jesús" (1 Tesalonicenses 5:17,18). Orar es conversar con Dios.
    3. Confiese a Dios cada pecado. 
      "Si confesamos nuestros pecados, podemos confiar en que Dios hará lo que es justo: nos perdonará nuestros pecados y nos limpiará de toda maldad" (1 Juan 1:9).
    4. Cuente a otros su experiencia. 
      Jesús dijo: 
      "Vuelve a tu casa y cuenta todo lo que Dios ha hecho por ti" (Lucas 8:39).
    5. Congréguese con otros creyentes. 
      "No dejemos de asistir a nuestras reuniones, . . . sino démonos ánimos unos a otros"(Hebreos 10:25).

 

DEVOCIONAL 04-03-09

DEVOCIONAL 04-03-09

 

TRES PRINCIPIOS CLAVES

MARZO

DIA 04

Así como el amigo alpinista, tiene un mapa y meta para escalar el monte alto; asimismo, el estudiante bíblico tiene tres guías: La observación, lo que dice el texto; la interpretación, lo que significa el texto; la aplicación lo que debe vivir, a la luz de lo que aprende del pasaje.

Después de leer varias veces este libro corto de 13 versículos, anotamos la verdad central, bien puede ser 2 Juan 1:9 “Todo el que se descarría y no permanece en la enseñanza de Cristo,  no tiene a Dios;  el que permanece en la enseñanza sí tiene al Padre y al Hijo”.

Una sencilla observación, sin tanta técnica, nos ayuda a pensar que Juan exhorta a la Iglesia a permanecer en la verdad, y en el mandamiento de amarse mutuamente como hijos de Dios. A tener sumo cuidado, de los maestros falsos, en el siglo I los gnósticos, que se creían avanzados en conocimientos, que confundían a la gente al creer en un Cristo espiritual y no que se encarnó.

Observar, es considerar el texto a la luz de la época; ya había maestros que hablaban de otro Cristo, que no vino en carne. Juan, les advierte a no hospedarlos, porque engañaban con otra doctrina.

Hay mucho que aprender, este estudio es abreboca. Ahora interprete, lo que Juan enseña, aquí podemos ayudarnos de comentarios. Matthew dice: “Se describen el engañador y su engaño: él trae error acerca de la persona y oficio del Señor Jesús. Tal es un engañador y un anticristo; engaña a las almas y sabotea la gloria y el reino del Señor Cristo. No pensemos que es raro que ahora haya engañadores y opositores del nombre y la dignidad del Señor Cristo, porque los hubo en los tiempos de los apóstoles. —Mientras más abunden los engañadores más alertas deben estar los discípulos... La manera de ganar la recompensa plena es permanecer veraz a Cristo y constante en la religión hasta el final. El aferrarse firme a la verdad cristiana nos une a Cristo...”

Continuaremos con la aplicación, ahora es vital permanecer en Cristo; le animo a meditar en 2 Juan y orar a favor nuestro.

ORACIÓN:

Padre, guíame a estar alerta de falsos maestros y sectarios.

 

Abram ó Abraham

Abram ó Abraham

 

Significado: (Abram) "el Padre es exaltado".

Abram era el nombre primitivo de Abraham ("padre de multitudes", Gn. 17:5), el fundador y padre de Israel, así como de los ismaelitas y de algunas tribus árabes. Ejemplo extraordinario de fe, fue apodado "el amigo de Dios" (2 Cr. 20:7). Su vida es narrada en el Génesis (desde el cp. 11, y. 26, hasta cp. 25. y. 10) y se menciona en el libro de Hechos, capítulo 8:2-8. Fue descendiente de Sem e hijo carnal de Taré. Tuvo dos hijos, Isaac (con Sara) e Ismael (con la sierva de Sara), que dieron origen su numerosa descendencia (Gn. 25:11-19). También, Abraham, después de la muerte de Sara, tomó por esposa a Cetura con quien tuvo seis hijos.

Nació en Ur, ciudad caldea. donde vivió con su padre y sus hermanos, Nacor y Harán, y donde se casó con Sarai. Llamado por Dios, abandonó a su parentela idólatra (Jos- 24:2) y se trasladó a Harán, en Mesopotamia, donde murió su padre (Gn. 11:26-32). , A la edad de 75 años se fue a Canaán con su esposa y Lot, pasando por Siquem y Bethel (Gn. 12:1-9). Obligado por el hambre, fue a Egipto, donde hizo pasar a Sarai por hermana suya. Volvió enriquecido a Canaán y con espíritu generoso dio a Lot el fértil valle del bajo Jordán. Luego se estableció en Mamre (Gn. 13:1-18). Entonces Dios renovó su promesa a Abraham (Gn. 13: 15-18). Al volver de rescatar a Lot de manos del rey elamita (Gn. 14:1-6), Melquisedec, sacerdote rey, le salió al encuentro y le dio su bendición (Gn. 14: 17.24).

A pesar de haberle sido prometido un hijo (Gn. 15;4), cuando tenía 86 años, Abraham tomó a la esclava Agar y de ella nació Ismael (Gn. 16). Trece años después Dios reconfirmó su pacto con él: estableció la circuncisión como señal y a Abram le puso por nombre "Abraham" (Gn. 17). Abraham intercedió por Sodoma (Gn. 19), viajó por el Neguev y se estableció en Cades y Gerar (Gil. 20). Allí nació lsaac, cuando Abraham tenia 100 años de edad. Luego Agar e Ismael fueron echados de casa. Por ese mismo tiempo Abraham hizo pacto con Abímelec, asegurando los derechos de éste en Beer seba (Gn. 21).

Después de veinticinco años, Dios probó la fe de Abraham ordenándole que sacrificara a Isaac, su hijo y heredero de la promesa (Gn. 22). Doce años después Sara murió y fue enterrada en Hebrón. Rebeca, nieta de Nacor, el hermano de Abraham, fue escogida como esposa de Isaac.  Regaló "todo lo que tenía" a Isaac, dio a los hijos de sus concubinas, y a los 175 años murió.

El puesto que Abraham ocupa en la historia bíblica es único. Jehová se reveló a Moisés como "el Díos de Abraham", y esta expresión se usa en las Escrituras desde Isaac en adelante. En el Nuevo Testamrnto es antecesor reverenciado de Israel (Hch. 13: 26), del sacerdocio levítico (Hch, 7:5) y de! mismo Mesías (Mt. 1:1). Todo lo que Abraham recibió por la elección divina lo hereda su simiente: la promesa (Ro. 4:13), la bendición (Gá. 3:14), la misericordia (Lc. 1:54), el juramento (Lc. 1:73) y el pacto (Hch. 3:25). La unidad de los hebreos como hijos de Abraham se presenta como analogía de la unidad de los creyentes en Cristo (Gá. 3: 16, 29), pero Juan el Bautista (Mt. 3:9) yo Pablo (Ro. 9:7) refutan la idea de que la descendencia racial supone bendición espiritual.

Abraham depositó su fe en un solo Dios (en contraste con el politeísmo de sus antecesores, Jos. 24:2), creador de los cielos y la tierra (Gn. 14 :22), juez justo y soberano de las naciones y de toda la tierra (Gn. 15: 14; 18:25), eterno (Gn. 21:33) y exaltado (Gn. 14:22). Atribuía a Jehová justicia y misericordia (Gn. 19:19). Aceptó el juicio de Jehová (Gn. 18:17; 20:11) y sin embargo intercedió por Ismael (Gn. 17:20) y Lot (Gn. 18:27-33). Se mantuvo en intima comunión con Dios (Gn. 18:33; 24:40) y se distinguió por ser "amigo de Dios. (Stg. 2: 23). Su fe se demuestra por la obediencia al mandato divino de:

1) salir de Ur (Gn. 11:31; 15:7; Hch. 7:24);

2) trasladarse de Harán a la tierra de promisión (Gn. 12:1-4):

3) sacrificar a su único hijo, confiando que Dios podía incluso levantarlo de los muertos (Gn. 22:12, 18; He. 11:19). Su amor a los demás se ve en su generosidad (Gn. 13:9; 14:23), su fidelidad y su hospitalidad (Gn. 18:2-8; 21:8). Mostró valor ante sus enemigos (Gil. 14:15), pero cobardía al anteponer la seguridad de su propia vida al honor de su esposa (Gn. 12:11-13; 20:2-11).

Acontecimientos más relevantes en la vida de Abraham.

  • Nacimiento (Gn. 11:26).

  • Matrimonio con Sara (Gn. 11:29).

  • Emigra con su familia de Ur hacia Harán y el occidente (Gn. 11:31).

  • Llamado por Dios (Gn. 12:1-5).

  • Desciende a Egipto (Gn. 12:10, 13, 20). Se separa de Lot (Gn. 13:7-11).

  • Dios le renueva su promesa (Gn. 13:1418). Corre en ayuda de Lot (Gn. 14:14).

  • Alianza con Dios (Gn. 15:17, 18; Sal. 105:9). Cambio de nombre, circuncisión (Gn, 17)- Anfitrión de los ángeles (Gn. 18).

  • Intercede en favor de Sodoma (Gn. 18:23). Expulsa a Agar y a su hijo Ismael (Gn. 21:14)

  • Hace a Dios el sacrificio de Isaac (Gn. 22). Compra Macpela (Gn. 23).

  • Busca esposa para Isaac (Gn. 24).

  • Su descendencia comienza en Isaac (Gn. 25:8).

  • Otra descendencia (Gn. 25).

  • Su fe se refleja en el Nuevo Testamento (He. 7:2; 11:8-17; Stg. 2:23).

Fuentes:
La Santa Biblia-RVR 1960
Libros de Estudio del INSTE
Diccionario Bíblico Ilustrado de Vila Santamaría.-Editorial CLIE.

 

Abel

Abel

 

Significado: "vapor" o "soplo".

Segundo hijo de Adán, de oficio pastor. Era justo (Mateo 23:35) y lleno de fe (Hebreos 11:4). Por envidia fue asesinado por su hermano Caín. Abel tipifica la «sangre inocente» (Mateo 23:34). Se han hecho muchas conjeturas acerca del porqué su ofrenda fue aceptada por Dios y no lo fue la de Caín.

La idea que más concierta con el conjunto de la doctrina bíblica es la de que el sacrificio de un cordero pudo haber sido mandato de Dios como anticipo del "Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo", o sea, el plan de la Redención. Una prueba incidental de ello puede ser los numerosos altares de los tiempos prehistóricos que se encuentran esparcidos en el mundo. El paganismo distorsionó el propósito divino, llegando a ofrecer víctimas humanas, pero la orden de los sacrificios expiatorios que hallamos en el Pentateuco, después de la salida de Israel de Egipto, pudo ser, al igual que la institución del matrimonio y del día de reposo, una restitución de un antiguo mandato, más que una innovación. "Te acordarás del día de reposo", dice en Éxodo. Y en cuanto a sacrificios, leemos que Abraham los ofrecía mucho antes de la institución del ministerio levítico. ¿De dónde le vino la idea a Abraham sino de una tradición procedente de la primitiva revelación de Dios en el Edén? La carta a los Hebreos (Hebreos 11:4) dice que «por fe Abel ofreció mejor sacrificio». ¿Fe a qué? La fe requiere el conocimiento, o, en este caso, revelación.

El sacrificio de Abel es prueba de un carácter obediente a Dios, mientras que la ofrenda de Caín es prueba de un carácter altivo, que trató de imponer su propio culto de homenaje al Creador, y no quiso humillarse a depender de su hermano, para su ofrenda, a pesar de la probable revelación de Dios.

En el Nuevo Testamento Abel es considerado como mártir (Mateo 23:35) de su fe (Hebreos 11:4) y de su justicia (1 Jn. 3:12). El primero en morir de la raza humana fue el primero en entrar en la gloria de Dios y una prenda de las primicias que nadie puede enumerar. «La sangre de Abel» clamó justicia sobre la tierra, pero la sangre de Jesucristo trajo el perdón y la salvación para todos los que se arrepienten (Hebreos 12:24; 1 Jn. 1:7).

Fuentes:
La Santa Biblia-RVR 1960
Libros de Estudio del INSTE
Diccionario Bíblico Ilustrado de Vila Santamaría.-Editorial CLIE.

 

Aarón

Aarón

Significado: "maestro" o "excelso".

Aarón hermano mayor de Moisés, fue el primer sumo sacerdote de la antigua ley y figura de primera importancia en los contecimientos del Éxodo. Era hijo de Amram y Jocabed del linaje levítico de Coat (Exodo 6:20). Nació en Egipto tres años antes que su hermano (Ver: Exodo 7:7). Tomó por esposa a Elisabet, con la que tuvo cuatro hijos: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar (Ver: Exodo 6:23).

Asociado por Dios a Moisés como intérprete o portavoz de éste a causa de su elocuencia (Ver: Exodo 4:13-16), desempeñó esta misión tanto ante el pueblo (Ver: Exodo 4:27-31) como en presencia de Faraón (Ver: Exodo 5:1-5), haciendo, con su hermano, un oficio análogo al de profeta (Ver: Exodo 7:1-2). Bajo su dirección ejecutó prodigios superiores a los magos egipcios (Ver: Exodo 7:8-12).

Intervino en la producción de las plagas con que Dios quebrantó la resistencia de Faraón para que dejara libre a su pueblo, lo cual hizo exclamar a los sabios egipcios: «El dedo de Dios está aquí» (Ver: Exodo 7:1-2). Acompañó a Moisés, aunque no se le menciona expresamente más que en sus misiones ante el soberano (Ver: Exodo 8:21; 9:27; 10:3, 8, 16; 11:10; 12:1; Ver: Salmos 77:20).

Un mes después de la salida de Egipto, en el desierto de Sin, hubo de escuchar, junto con su hermano, las murmuraciones del pueblo, al que apaciguaron con la promesa del maná y de las codornices, viendo Aarón reforzada su autoridad, mientras hablaba a la turba, con la aparición de la gloria de Jehová en forma de nube (Ver: Exodo 16:1-10). Por orden de Moisés conservó una urna llena del maná, que colocó juntamente con las tablas de la Ley en el arca (Ver: Exodo 16:33-34). Defensor de su hermano también con la oración, nos lo encontramos sosteniendo los brazos de Moisés en alto hasta la puesta del sol, durante la batalla librada por Josué contra los amalecitas en Refidim (Ver: Exodo 17:8-13). En el banquete que el suegro de Moisés, Jetro, ofrece a los ancianos para estrechar los lazos familiares con Israel aparece también Aarón (Ver: Exodo 18:1-12).

Tuvo el raro privilegio de subir con Moisés al monte Sinaí, acompañado de sus hijos Nadab y Abiú y de los setenta ancianos de Israel, y de ver a Dios sin perder la vida, recibiendo el encargo, juntamente con Hur, de resolver las dificultades que se pudiesen presentar durante la ausencia del dirigente de Israel, que había de prolongarse durante cuarenta días y cuarenta noches (Ver: Exodo 24:9-18).

Aarón cedió ante las presiones del pueblo, temeroso de que Moisés no regresara, e hizo fabricar un becerro de oro que marchase al frente de la caravana. Con la esperanza de disuadirlos, les pidió los pendientes de oro que llevaban en las orejas, pero habiéndose desprendido todos de las joyas, Aarón las hizo fundir, en un simulacro muy semejante a los que habían conocido en Egipto, y el pueblo gritaba ante él: «He aquí tu Dios que te sacó de Egipto», mientras, se prepararon los enseres necesarios para un holocausto y sacrificio a la mañana siguiente (Ver: Exodo 32:1-6). Los cantos y las danzas fueron interrumpidos por la llegada imprevista de Moisés, que, montando en cólera, redujo el ídolo a cenizas y las arrojó al agua, que bebieron los culpables.

Moisés reprochó la conducta de su hermano Aarón por haber llevado al pueblo a semejante ocasión de pecado, y hubiese perecido él mismo víctima de la venganza de los sacerdotes, que pasaron a cuchillo a unos tres mil hombres, de no haber intervenido el mismo Moisés en su favor. Las palabras que dio como excusa de semejante proceder indican que obró por coacción del pueblo, enceguecido en su rebeldía (Ver: Exodo 32:17-29).

El relato de la promoción de Aarón y de sus hijos al sacerdocio da una idea de la importancia que el culto a Jehová tenía en la ley de Moisés. Se describen sus vestiduras con todo detalle (Ver: Exodo 39:1-31), y el ceremonial de su toma de posesión, que culminó con la bendición de Aarón al pueblo y la manifestación de la gloria de Jehová (Lv. 8-9). Una falta de confianza en la Palabra de Dios en Cades atrajo sobre Aarón y Moisés el castigo de no entrar en la tierra prometida (Nm. 20:1-13). Murió a la edad de 123 años en el monte Hor, y el pueblo le lloró durante treinta días (Nm. 20:22-29; Dt. 10:6; 32:50-51).

La casa sacerdotal se designa con el nombre de «Casa de Aarón» (Ver: Salmos 115:10-12). Su carácter careció de la firmeza y las dotes de dirigente de su hermano Moisés, habiendo pecado juntamente con el pueblo, aunque supo humillarse y reconocer su falta.

Dios usa a quienes, habiendo pecado, se arrepienten y reconocen sus errores. Su vara se guardó en el arca (Ver: Hebreos 9:4). Su sacerdocio es una sombra del Sacerdocio de Cristo, que no termina, es eterno y perfecto (Ver: Hebreos 5:1-10; 7:11-19).

A pesar de sus flaquezas, fue un tipo de Cristo por haber sido llamado por Dios, y ungido; por haber llevado sobre su pecho los nombres de las doce tribus y por ser el intercesor del pueblo entrando en el santuario con la sangre expiatoria en el día de la expiación (Ver: Hebreos 6:20).


Fuentes:
La Santa Biblia-RVR 1960
Libros de Estudio del INSTE
Diccionario Bíblico Ilustrado de Vila Santamaría.-Editorial CLIE.

¿ MALOS JEFES ?

¿ MALOS JEFES ?

 

Malos jefes

 

Lo que dice la Biblia en cuanto a trabajar para jefes difíciles.


por Bill Giovannetti

 

"!NO vuelvas a hacerme eso jamás! ¡Cuando yo te diga que vengas acá, tendrás que hacerlo ya, de inmediato!"

"No vuelvas a hacerme esperar por ti, o lo lamentarás. ¿Me entendiste? Te dije: ‘¿ME ENTENDISTE?’ ¡Ven aquí ahora mismo, cállate y escucha!"

 

Yo: Un joven de 17 años empleado en una tienda de fotografías.

 

Él: Mi fornido jefe, Armando, regañándome a gritos.

 

El ambiente: Una tienda abarrotada con más de 80 impacientes clientes que buscan refugio en una húmeda y nevosa noche de Chicago -la mayoría de ellos fotógrafos profesionales- esperando ser atendidos.


Ocho o nueve empleados como yo trabajan detrás de un largo mostrador de vidrio, atendiendo a los clientes. Yo estaba haciendo malabarismos con dos clientes por teléfono, y con uno en la tienda. Armando me llamó, y le dije que esperara.


Eso fue un gran error.


Todas las cabezas que habían en la tienda se voltearon cuando Armando me regañó, hasta que su manchado rostro de cuarentón se puso rojo y mis ojos de adolescente luchaban por contener las lágrimas.


Era el jefe más malo que yo jamás había tenido. Armando generaba su propio clima: le precedía una marejada de intranquilidad, y le seguía una oleada de insatisfacción. Sus subordinados no se le acercaban. A algunos jefes les encanta degradar a sus trabajadores. Los critican. Les encuentran faltas. Les hacen exigencias poco realistas.


Usted sólo quiere hacer su trabajo y pagar las cuentas. Su jefe, sin embargo, le trata como si fuera posesión suya.


¿Cómo puede uno manejar a un mal jefe, y seguir siendo obediente a Jesús?


Los malos jefes no son nada nuevo; la Biblia está llena de ellos. Pero también está llena de orientación en cuanto a cómo manejarlos. A continuación, algunos malos jefes que están en la Biblia, junto con estrategias para aguantarlos.

 

 

  • EL JEFE FURIOSO: Nabucodonosor

 

 

Nabucodonosor les gritó a sus empleados que alimentaran tan fuertemente un horno encendido, que éstos terminaron chamuscados. Daniel trabajaba para un hombre furioso. Aguantó amenazas y conspiraciones. Sin embargo, mantuvo su integridad y fue ascendido a mejores posiciones (Dn. 3). ¿Cuál fue su secreto?

 

Estrategia para lidiar con un jefe furioso: Permanecer en la "zona azul"; evitar la "zona roja". El asesor de negocios Kevin Ford dice que quienes deseen trabajar en un buen lugar deben ceñirse a su labor y dejar fuera las emociones. Él lo explica así: "La zona roja es de conflicto personal, en la que no se resuelven los asuntos, mientras que la zona azul es de conflicto ‘profesional’ en la que se les busca solución a los asuntos".1  Si su reacción a la ira de su jefe es gritarle, salir furioso o estallar en lágrimas, eso sólo agudizará el conflicto.


La instructora vocacional y de negocios, Lori Raderschadt aconseja: "Cuando haya que tratar con una jefe volátil, nunca lo confronte si está emocionalmente tenso. Aléjese de la situación o manténgase callado. Luego, un par de días después, tenga una conversación con su jefe para hacerle saber cómo le hicieron sentir sus comentarios, y cómo afecta eso su productividad". También sugiere llevar nota de los incidentes explosivos que se produzcan y, de ser necesario, denunciar los abusos a través de los canales adecuados.


Daniel, no tenia la protección legal para hacerlo. El rey Nabucodonosor era impulsivo, y los jóvenes israelitas lo sabían. Ellos no devolvían ira con ira, ni dudaban de su Dios. Se centraban en las cuestiones que tenían que resolver, y en lo que, a la larga, sería mejor para la empresa de su jefe: la obediencia a las reglas y al reino de Dios. Ellos se mantenían en la "zona azul".


Como cristiano, usted debe anclar sus emociones en la relación especial que tiene con el Señor. ¿Qué importa, entonces, si en su lugar de trabajo su jefe es un Sam Bigotes apuntándole con su rifle de doble cañón? Usted pertenece a la realeza espiritual, es un hijo del Rey, y está bajo la protección del Dios Altísimo.

 

 

  • EL JEFE AUSENTE: Potifar

 

 

Un alto oficial militar llamado Potifar vivía el "sueño egipcio". José era un mayordomo tan fantástico, que Potifar no se preocupaba por nada, excepto por comer. Este jefe era tan indiferente a su trabajo, que no entendía plenamente qué empleado tan excelente era José. Tampoco tenía idea acerca de los coqueteos sexuales de su esposa.


José pagó un alto precio por el ausentismo de su jefe: fue echado en la cárcel. Si Potifar hubiera prestado atención, habría sabido que las acusaciones eran falsas.


¿Qué debe usted hacer cuando su jefe le ignora o se olvida que usted existe?


Comuníquese con él lo más que pueda. Raderschadt apunta: "Con un jefe distante, sus esfuerzos de comunicación son vitales. Usted necesita ser claro en sus peticiones. Su jefe puede, incluso, no tener conciencia de qué manera su falta de dirección le está afectado a usted", dice ella. También sugiere que le pida reuniones periódicas o que le entregue informes semanales de lo que ha realizado.


Sea proactivo en su comunicación con este tipo de jefes.

 

Estrategia para con un jefe ausente: Trabaje como si estuviera trabajando para Dios. Su jefe puede estar ausente, pero el Señor no lo está. Aunque la Sra. Potifar le halaba la manga para hacerlo ir a la cama con ella, José experimentaba la presencia de Dios. "¿Cómo... pecaría [yo] contra Dios? (Gn. 39:9), le decía.


Pablo nos dice que hagamos todo como si lo estuviéramos haciendo para Dios (Col. 3:23). Es posible que su jefe no lo note, pero el Señor sí. Dios ve al compañero que sabotea su trabajo, oye cuando su jefe lo llama "José" en vez de "Josué", y Él conoce su ansiedad por el volumen de trabajo que tiene que hacer con pocos recursos. Dios ve, y le importa.


Además, Él se une a su trabajo, de maneras que usted no es capaz de imaginar, hasta que el trabajo está hecho. Es allí cuando usted mirará hacia atrás y dirá: "Mi socorro viene de Jehová" (Sal. 121:2).


Dios está observando su trabajo, no de la manera que un hermano mayor vigila al menor, amenazándolo si no hace las cosas bien, sino como un "orgulloso padre que ve a su hijito cantar más alto que cualquiera de los otros niños de la escuela". Él se deleita en el trabajo que usted hace. No se dé por vencido; su día de pago está por llegar.

 

 

  • EL JEFE INESTABLE: Saúl

 

 

Si hay algún personaje en la Biblia que manifiesta una inestabilidad patológica, ése es el Rey Saúl. Sus empleados nunca podían predecir cuál sería el Saúl que tendrían en un día cualquiera: si el Saúl bueno o si el Saúl que inspiraba temor. Al punto que decidió contratar a alguien -al futuro rey David- para que calmara sus diabólicos cambios de humor con la música.


Así pues, un lunes estaba Saúl trinchando una excelente costilla en el almuerzo, y planificando un original conjunto de medidas económicas para Israel, y el martes estaba arrojándole una lanza a David para clavarlo contra la pared (1 S. 18:11). Afortunadamente, los años que había pasado David persiguiendo ovejas, lo habían hecho muy ágil para esquivar los peligros.


¿Cómo puede usted evitar que un jefe inestable lo arrincone en la esquina de su cubículo?


"Resista la tentación de ponerse a la defensiva", aconseja Raderschadt. En vez de decirle: "¿Por qué me trata de esta manera?", dígale: "Parece que usted está teniendo un mal día hoy". Esto pondrá la emoción negativa sobre él. La irritabilidad es, en realidad, de él, no de usted. Añade Raderschadt: "No importa lo que usted haga, no internalice estas emociones, ya que el hacerlo afectará su salud física y mental. Encuentre una salida: póngase a hacer ejercicio o simplemente cuéntele el asunto a alguien que no trabaje con usted, o a Dios".


Pero, por encima de todo, no olvide la estrategia bíblica.

 

Estrategia para con un jefe inestable: Responda a la fidelidad de Dios en vez de reaccionar a la inconstancia de su jefe. Un cristiano maduro no se dejará sacar de quicio por las locuras de otras personas. Siempre que usted confía en el Señor, Él le da un poder más veloz que las lanzas que le lance su jefe.


En Colosenses 1:11, Pablo ora por "paciencia y longanimidad; con gozo", como evidencia del poder del Espíritu Santo presente en nosotros. ¿Qué significa esto en el trabajo?


Paciencia: su jefe no podrá activar su irritabilidad.


Longanimidad: su jefe no podrá activar su deseo de renunciar.

 

Gozo: su jefe no podrá activar su autocompasión y desánimo.


Usted ha anclado su corazón en la fidelidad de Dios. Puede mantenerse firme, como un seguidor de Jesús que no se deja controlar un mal jefe. Éste podría ser quien mande en el trabajo, pero no quien mande en su alma.

 

 

  • EL JEFE INSEGURO: Jerjes (Asuero)

 

La descripción que hace Ester de lo temeroso que era el rey, me hace querer gritarle: "¡Deja ya de retorcerte las manos, y toma una decisión!" En una crisis tras otra, Jerjes se inquietaba y no podía decidir qué hacer. Por eso esperaba que otros tomaran la decisión, mientras que sus subordinados luchaban por llenar el vacío de poder que él creaba.


La perversidad de Amán llenó ese vacío. Una organización con un jefe inseguro es un fértil caldo de cultivo para la disfunción o algo peor.


Raderschadt recomienda: "La mejor manera de trabajar con un jefe temeroso, es trabajar con él, no contra él. Hágale preguntas abiertas para recibir la mayor cantidad de información posible, y luego actúe con decisión. Realice sus tareas con excelencia, e incluso déle el crédito a su jefe. Éste se dará cuenta de quién es responsable del éxito que ha logrado, y se asegurará de contar con usted todo el tiempo. Y poco a poco, su jefe le estará apoyando y defendiendo.

 

Estrategia para con un jefe inseguro: Colóquese en la posición de hacer presión a favor de lo que es justo, bueno y verdadero. A medida que crecía la influencia de Amán, la confianza de Ester mermaba. Fue necesario el discurso de su tío Mardoqueo para convencer a la joven mujer de que Dios la había puesto en la posición estratégica para presionar a favor del bien "para esta hora" (Est. 4:14). El resto de la historia muestra a Ester engañando al inútil rey, maniobrando mejor que el astuto Amán y salvando de la muerte a los judíos.


La Biblia dice: "Aparta al impío de la presencia del rey, y su trono se afirmará en justicia" (Pr. 25:5). Tal vez usted no pueda despedir a los Amán que hay en su trabajo, pero sí superarlos en influencia. La limitación de su jefe no es una excusa para que usted tenga un bajo perfil, sino que le crea la oportunidad para ser sal y luz en medio de la situación.

 

LA ESTRATEGIA PERFECTA

 

La historia de Ester ofrece la estrategia perfecta para manejar a un mal jefe. Al final de un ajetreado día de trabajo, Jerjes le ordenó a Vasti, su reina, que hiciera un desfile de pasarela para sus embriagados colegas, pero ella se negó.


¡Qué momento aquél! Una reina persa pagana se convirtió en un ejemplo para todo empleado que ya ha aguantado demasiado.


Perdió su empleo, pero encontró su dignidad. Algún día, usted podría tener que seguir sus pasos.


Cuando llegue ese día, tenga la satisfacción de saber que Dios le hará una evaluación de resultados a su jefe, y que el clamor de usted a Dios será parte de esa evaluación (Stg. 5:4). En ese día habrá "clamores", y por una vez, no serán los suyos. Su jefe toma nota de cómo éste cumple con su responsabilidad.


Si lo que sucedió con Daniel, José, David y Ester nos enseñan algo, es que aun los peores jefes no podrán impedir la bendición de Dios en su vida.


Permita que la vida y el carácter de Jesús se expresen a través de usted, sobre todo en el trabajo. Al final de cuentas, así es como podrá atraer al Salvador a las personas que estén buscando a Dios. Y es también la forma para obtener la más alta nota de aprobación que su verdadero Jefe puede dar:"Bien, buen siervo y fiel". (Mt 25:21)

 

1 Kevin Ford. "Baile la Danza... Las organizaciones, los conflictos, y el cambio", cornerstoneconferences.com, Abril 5, 2007.